Se cumplen 2 años y me pregunto si es justo guardarme esto simplemente para mí mismo, para que se desvanezca hasta convertirse en el recuerdo del recuerdo o si es justo dejarlo anclado en letras para poder siempre renovar este anhelado dolor. Bien sé que lo acontecido en esta fecha no ha sido la causa del final sino más bien el clímax de mi error, aquello que selló con sangre, con mucha sangre, nuestro destino. Por supuesto que no diré qué pasó, seguiremos siendo solamente los dos quienes podremos entender realmente esto sin explicación, aunque siempre un ocasional lector pueda comprender sin saber lo que ocurrió, lo universal que resulta ser tal profundo dolor.
Y me marchité bastante antes del día que ahora me conmueve, de este día que me hiere, arrastrándote conmigo, llevándote al borde de la muerte con ella de compañía mermando la vida de un poco de ti y de mí. Pero me doy un consuelo mirando al pasado para poder seguir, es que no fueron más que una las veces que te abandoné y luego te entregué más que todo para que pudieses estar bien. De la palidez del dolor hasta el arder de un nuevo fuego te acompañé...
Ahora mismo me lastima no saber de tus pasos, no encontrarte en cada instante en los que fuéramos el uno en el otro y nuestro futuro juntos, hoy no es así, porque lo decidiste y porque lo acordamos así.
¿Dónde estás descociendo mis recuerdos? ¿Dónde estás siendo feliz? Me heriría mortalmente saber que hoy me necesitas y que por las fuerzas del destino no puedo estar ahí. Solamente prometo estar al alcance, aunque quedarse es otra forma de partir.
Hablo solamente por mí, nada más quiero en el mundo que estemos consolándonos mutuamente ahora, juntos solamente por el día de hoy, sin importarnos nada, sin que esto recorte la distancia que mañana nos vuelve a resguardar, nos volveremos a olvidar el uno del otro hasta que la fecha cruenta se nos venga otra vez a pronunciar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario