Es raro como pasan los años y al parecer no se pierden los vínculos, es como si algo inagotable quedara por siempre e impide que el olvido sea tan simple. A pesar de que ya pasaron 3 años de la última vez que nos vimos, y ahora poco nos volvemos a ver siento como si no fueras una total desconocida, es obvio que ambos seguimos viviendo nuestros propios mundos alejados por tantos kilómetros y tantas experiencias, pero no puedo negar que me encontré a la misma niña que ahora ya tiene 18 con el mismo anhelo que viera tanto tiempo atrás, y tu has dicho lo mismo de mi, que también soy aquel que conociste, ese que guarda una pena detrás de sus ojos.
Pero hay otras cosas que cambian, que son extrañas y dan bastante miedo... y es que el origen de todas mis dudas fue una palabra que dijiste, una palabra que cuando te conocí te negabas a decir, a sentir. ¿será que el tiempo hace que los corazones se quieran entregar? Es que no pude evitar dejar de besarte cuando me dijiste “te amo” pues esa palabra sonaba rara viniendo de tu boca. Y sí, se que siempre soy muy evidente, que notaste como si algo me molestara en ese momento y yo dije que no pasaba nada, pero mentí y dudé si es que lo que decías pudiera ser verdad, pues... en ese momento yo era el que desconfiaba de la existencia del amor, pues no había otra cosa entre tú y yo que un montón de cuentas pendientes, buenos recuerdos y ganas de hacer cosas que antes no se podrían hacer.
Y tú sabías que yo era un hombre comprometido, y te dije que ahora volvía a nada más buscar el recuerdo bello de una amiga que dejé hace tanto tiempo, pero sucedió que pasaron cosas que termine por querer, con el resultado obvio de que a la vuelta me arrepentiría y así fue.
Y bien ahora tengo que decir que las cosas que quedan, cosas que alguna vez fueron auténticos sentimientos alejados de toda malicia y del pecado son la mejor herramienta que tiene el demonio para hacernos caer victimas del pecado, ya hace siglos decían que cuando el demonio deseó que Dios le diera un medio de tentación que fuese irresistible, se le mostró la belleza de la mujer... y fui demasiado humano y me confundí por el recuerdo, tu belleza y aquello demás que quise imaginar de ti.
Y ya todo está hecho, y se van perdiendo los vinculos y el olvido se vuelve simple y no quedan palabras que puedan hacer retornar esos sentimientos que parecian tan buenos desde lejos.
Ahora no puedo decir otra cosa más que Buen Viaje
